lunes, 26 de marzo de 2012

Instinto... u oficio, como queráis llamarlo

Con ningun dedo pulgar se ha de herir en teclas negras, excepto cuando se hiriere octava con cualquiera de las dos manos, o cuando se ofreciere alguna necesidad, que no se pueda hacer otra cosa.

Fray Tomás de Santa María
Arte de tañer fantasía, 1565
Extracto del folio 39

miércoles, 21 de marzo de 2012

martes, 20 de marzo de 2012

Para ponerse en situación

Rossiniana nº 2, op. 120, de Mauro Giuliani
(grabada el 20 de marzo de 2012)

Para intentar coger forma, para medir la temperatura, y para celebrar las 22.000 visitas

domingo, 18 de marzo de 2012

Queriendo estar en casa


Well,
minute seem like hours...
an hour,
don't it seem like days?,
seems like my baby will stop her
old evil ways

fragmento de la letra de Feel like going home,
grabada por Muddy Waters en 1948

Son varios los alumnos que, viéndome chapurrear con el bottleneck en huequillos entre clases, o en alguna explicación aislada, me piden que les enseñe algo... lo he intentado en serio con tres ó cuatro... y, de ellos, ya son dos que han conseguido hacerse con este ejercicio que les pongo para que vayan pillando la idea:



martes, 13 de marzo de 2012

Manos que son pies

Hola, jóvenes,

Ando liado y sin tiempo de escribir demasiado, dejando muchas cosas pendientes...

... así que aprovecho las crónicas de mi querido Manuel para no dejar demasiado abandonada la página.

domingo, 11 de marzo de 2012

En la piel de otro

El iluso de Manuel pensó que aceptar el trabajo sólo podía resultar positivo. Y aún entonces, cuatro días después, desde la distancia de una tarde de sábado pasada al sol de un marzo que andaba "mayeando", seguía repitiéndose las ventajas de sustituir al profesor de guitarra de aquella escuela de música.

Estaba el hecho de darse a conocer un poco, porque nunca se sabe dónde puede acabar uno en cada inicio del curso; se repetía también, para sus adentros, que era una cuestión temporal, que no le robaría más que tres o cuatro días de estudio... aunque el asunto parecía que ya iba para ocho, con las mañanas que tendría que cubrir la siguiente semana; y luego, resignándose a aceptar un papel acorde con el estado de crisis económica generalizada, acababa de disipar las dudas propias y ajenas afirmando: "es trabajo".